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miércoles, 19 de enero de 2011

¿Quién va a frenar esto?

En El País digital de hoy:
El ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, ha mostrado hoy la disposición del Gobierno a estudiar la propuesta de los sindicatos de ampliar la vida útil de las centrales nucleares a cambio de concesiones en el pacto social y de las pensiones.
Un momento... Con independencia de lo que cada uno piense sobre las nucleares, ¿es que ahora la posición energética y medioambiental del Gobierno está definida en primer lugar por los puestos de trabajo en juego? Con la negociación del carbón ocurrió exactamente lo mismo: Sebastián y otros ministros perdiendo la peluca en Bruselas para sostener un sector que contradice abiertamente los compromisos de reducción de emisiones de este Gobierno. 

¿Dónde quedó el coraje de las decisiones difíciles? ¿Quién da explicaciones por el camino desandado? ¿Qué ocurre con aquellos compromisos electorales que no estén respaldados por lobbies, bancos o sindicatos? A este paso, el año largo que resta de legislatura va a evaporar cualquier avance social o medioambiental del último lustro. ¿Quién demonios va a frenar esto? 

lunes, 17 de enero de 2011

El mundo en 2050

La nota de presentación del correo anuncia un nuevo informe de algún grupo ecologista o de uno de esos académicos liberales que pueblan la blogosfera:
[En este informe] llegamos a la conclusión de que la ruta del bajo carbono hacia 2050 es al mismo tiempo tecnológicamente posible y económicamente atractiva. Pero hay menos confianza en que la demanda global de alimentos pueda ser cubierta en un mundo de crecientes tensiones hídricas, impactos climáticos y pérdida de biodiversidad. Incluso en este campo, sin embargo, la brecha podría ser cubierta con una mejora en los rendimientos [agrarios], la reducción del desperdicio [de alimentos] y los cambios en las dietas.
Y, sin embargo, el informe no ha sido escrito por WWF o por Oxfam, sino por el servicio de estudios del gigante financiero británico HSBC: El mundo en 2050.

Tiempos extraños estos en los que banqueros y activistas dicen cosas similares... ¿o no?

La nota completa (poco más de 30 páginas de lectura, que les recomiendo vivamente) es un canto a la 'realpolitik': el creciente poder económico y demográfico de los países BRICSAM (grandes economías emergentes) y de otras regiones en desarrollo pondrá contra las cuerdas los modelos de crecimiento del mundo desarrollado. No hay nada nuevo en este argumento, aunque algunos de los datos que muestran son francamente ilustrativos. España, por ejemplo, se desplomaría del puesto 8 al 14 en el Ránking Mundial del Tamaño de mi Cartera, lo cual evapora nuestro principal argumento para sentarnos en el G20. Y como la capacidad de propuesta y liderazgo internacional de los gobiernos españoles equivale a la de mi hija de seis años, podemos esperar un futuro brillante en el servicio de habitaciones de las próximas cumbres globales.

De las tendencias demográficas, qué les voy a decir que no les haya dicho ya. La perspectiva de una Europa achacosa en un mundo vibrantemente juvenil debería hacernos reconsiderar las rigideces injustificables de nuestro modelo migratorio (con el permiso, claro, de Marine Le Pen, que declaró ayer inaugurada la nueva generación de partidos europeos idiotas y terroríficos).

Pero lo más interesante del informe es la sección que aborda los retos del calentamiento global y el abastecimiento alimentario del planeta. Con el ilustrativo título de "Más allá del límite", nuestros amigos del HSBC hacen un diagnóstico casi impecable: crecemos en número y capacidad de consumo, y eso está acercando al planeta a peligrosos puntos de agotamiento y 'no retorno'. Los incentivos actuales priman más de lo mismo (por ejemplo, los 557.000 millones de dólares que el gobierno de los EEUU destinó en 2008 a subvencionar los combustibles fósiles) y las previsibles consecuencias naturales, económicas y sociales son sencillamente inaceptables para cualquiera que tenga dos dedos de frente y un sentido básico de la dignidad humana.

Donde el documento parece patinar (aunque solo se apuntan algunos detalles) es en la relación de propuestas. Como muchos otros en la orilla ortodoxa de la economía y la ideología (véase el muy sugerente artículo del mandarín del Banco Mundial Robert Zoellick en el FT la semana pasada), el futuro 'verde y satisfecho' se mide en conceptos como la tecnología y la productividad, lo cuál conlleva, por ejemplo, inversiones en los sectores de la agricultura intensiva de grandes explotaciones. Pero es muy difícil encontrar en estas posiciones un análisis razonado de la eficiencia social, medioambiental y económica de la pequeña agricultura; o de las lecciones que hemos aprendido tras la desaparición del Estado en el juego de fuerzas que enfrenta a mercados y ciudadanos. Quizás porque estén ganado mucho dinero con ello, el HSBC olvida mencionar el papel de la especulación financiera en la volatilidad del precio de los alimentos o la necesidad de introducir incentivos al desarrollo de tecnologías para las familias campesinas (que supone una parte mayoritaria de quienes producen y consumen alimentos en situación de pobreza), siguiendo el ejemplo del sector farmacéutico en el acceso a medicamentos esenciales.

Las coincidencias en el diagnóstico son un paso adelante cuya importancia no debe ser ignorada. Pero no es suficiente. Los retos del hambre y la pobreza en el siglo XXI exigen de nuestros líderes decisiones informadas y tajantes para transformar el orden de prioridades con el que nos hemos desenvuelto hasta ahora, vinculando ecología y equidad de un modo mucho más valiente e innovador.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Crisis alimentaria en el Sahel: regreso al futuro

Más de diez millones de personas -mujeres y niños en su mayoría- fueron víctimas del hambre a lo largo de 2010 en la región del Sahel (Niger, Chad, Malí y Burkina Faso). El número de muertes directas derivadas del hambre en esta región es escalofriante, pero la desnutrición crónica que padece un 20 por ciento de la población tiene efectos económicos y sociales que van mucho más allá de los titulares. Las hambrunas determinan el futuro y las oportunidades de generaciones enteras, condenando a millones de comunidades a la ansiedad y la inseguridad, cuando no a la emigración de sus miembros más capaces. Resulta difícil comprender la violencia extrema que se esconde tras esta situación.

El Sahel constituye una tormenta perfecta en la que la escasez económica, el desgobierno político y la hostilidad climática se ceban sobre la población vulnerable para convertir las crisis alimentarias en la regla, antes que en la excepción. La creciente escasez y variabilidad de las lluvias ha tenido efectos devastadores en economías que dependen en gran medida de la agricultura de secano y la ganadería trashumante. Gobiernos locales y donantes internacionales responden tarde con una estrategia falta de recursos y coordinación. Todas las lecciones importantes que la comunidad internacional ha aprendido acerca de la ayuda alimentaria de corto plazo son dolorosamente ignoradas en el caso del Sahel.

Este rosario de errores y agravios están descritos en un informe publicado conjuntamente por Oxfam Internacional y Bilital Maroobe (una red de organizaciones ganaderas de la región). La conclusión principal de esta investigación constituye una señal de alarma para todos nosotros: lo que ahora ocurre en el Sahel es una fotografía de los problemas que han de llegar para otras muchas regiones en desarrollo. El hambre del futuro debe ser considerada en una era de recursos naturales limitados, en donde los retos de la equidad y la ecología aparecen inevitablemente imbricados.

Las recetas que se proponen en el informe deberían figurar con letras de molde en la agenda del desarrollo de la próxima década. Una reconsideración profunda de las prioridades y los instrumentos que rigen el sistema alimentario global. A riesgo de aburrirles, insisto en ellas una vez más:

  • inversiones estables y suficientes en una agricultura adaptada a los efectos del calentamiento global. 
  • establecer mecanismos que reduzcan (o amortigüen) la volatilidad extrema del precio de los alimentos, que castiga a productores y consumidores pobres a partes iguales. (Atentos, por ejemplo, a las consecuencias que puede tener en los precios del maíz la extensión de las ventajas fiscales al bioetanol que acaba de aprobar el Congreso de los EEUU).
  • fortalecer de las capacidades y la coordinación de la sociedad civil y las organizaciones campesinas. 
  • mejorar la calidad y la pertinencia de la ayuda humanitaria de corto plazo.
Diez millones de personas. Feliz Navidad.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Más valoraciones de la Cumbre de Cancún

Una buena amiga, que conoce de muy primera mano el proceso de negociaciones del clima, me remite estas notas que pueden interesarles también a ustedes:

De las cosas más interesantes de la cumbre de Cancún es el empuje al portafolio de mitigación, que va más allá de lo forestal. No en los países industrializados (¿para qué seguir tonteando con torpes promesas?), sino en los países en transición y en desarrollo. La preparación de los NAMAs (estrategias de mitigación) viene íntimamente ligada al concepto de desarrollo de bajo consumo. Parecerá de perogrullo, pero es una buena noticia que se asiente la lucha contra el cambio climático como algo indisociable del término desarrollo (no siempre ha sido así). Si estas estrategias se ponen rápidamente en marcha, y efectivamente el Fondo Verde Global se dota de fondos, serán buenas noticias para la agenda de cambio climático, pero sobre todo lo serán para la agenda del desarrollo. Máxime en este contexto donde la Ayuda Oficial al Desarrollo va en caída libre, es importante que el caudal de los fondos etiquetados “cambio climático” se utilice sabiamente para apoyar el desarrollo (no sólo la inversión o el crecimiento) en los países menos adelantados. 
A pesar de lo que predecían los más agoreros (el adiós al régimen de Kyoto), las alteraciones propuestas al mercado de carbono han sido mínimas y favorecedoras a los mercados. Por ejemplo la inclusión de los "proyectos sumidero” (Carbon Capture Storage) en la lista de elegibles como Mecanismos de Desarrollo Limpio. Una vez más se constata el gran respeto que nuestros gobiernos profesan hacia Don Mercado, a diferencia del desprecio que Don Mercado profesa hacia nuestros gobiernos. 
Al final, como casi todo en desarrollo, la cosa mejoraría sustancialmente con "un poco de azúcar en la píldora que os dan...": eso que llaman “buen gobierno”. El asunto de la "Gobernanza Global" (palabro, perdón) también está en el tapete del clima. Revelador, en mi opinión, el que el G77 [que agrupa a 130 países en desarrollo]se haya resistido entre bambalinas y cual gato panza arriba a que sea el Banco Mundial la entidad administradora del futuro “Fondo Verde Global”. Lo será igualmente de manera interina (la realidad es terca y dura y no parece que hubiera muchos más ases en la manga) hasta que se establezcan los mecanismos de gestión definitivos, pero si yo fuera Robert Zoellick me preguntaría de dónde sigue emanando tanto cariño hacia una institución cuyo eslogan es, sin embargo, “trabajando por un mundo sin pobreza”. 
Y termino con una "kind correction": EEUU ya no es el máximo emisor de CO2. China tiene los honores desde hace ya algún tiempo (no así en emisiones per cápita donde EEUU sí sigue a la cabeza). Ver aquí los datos del "Union of concerned scientists". 

martes, 14 de diciembre de 2010

Tras Cancún, contengamos la respiración

Los informes y valoraciones más fiables de la Conferencia de Cancún coinciden en un punto fundamental: los países negociadores han reconocido la envergadura del problema y sentado las bases para un acuerdo multilateral. Tal como estaba el patio, no es poca cosa, pero no conviene sacar las botellas hasta saber cuánto de todo esto se verá materializado de aquí al COP17, que tendrá lugar el próximo año en Durban (Sudáfrica).

La lista de joyas de esta cumbre incluye:

  • Un acuerdo para limitar el calentamiento global a los 2ºC (con una posibilidad remota de considerar el límite de 1,5º que piden las ONG y los científicos). Eso supondría que los principales contaminadores (con EEUU a la cabeza) deben aceptar recortes de entre un 25 y un 40% en sus emisiones para el año 2020, lo cual sería una consecución histórica. 
  • Un Fondo Verde global para la financiación de los gastos de adaptación y mitigación del cambio climático en los países en desarrollo. Los números no están claros todavía, pero el paso tiene una importancia extraordinaria. Oxfam ha calculado que los costes de adaptación (sobre todo de los países más pobres) y mitigación (sobre todo de las economías emergentes) rondaría los 100.000 millones de dólares anuales en cada caso, así que háganse ustedes una idea.
  • Un mecanismo para proteger zonas forestales y vincularlas a la financiación del clima. Esta herramienta (conocida como REDD) ofrece para los países pobres un enorme potencial de recursos, pero también la amenaza de que la expansión de zonas forestales se haga a costa de las tierras más productivas de las comunidades campesinas.

Como señala el bien informado blog Political Climate, una de las claves del acuerdo ha sido la calculada ausencia de los líderes de los países negociadores, cuya lucha de egos en Copenhague convirtió la cumbre en un circo de tres pistas. Uno quisiera pensar también que, a pesar del entusiasmo mediático de escépticos e idiotas, la idea de que trotamos alegremente hacia un verdadero cataclismo planetario ha empezado a cuajar en ministerios y empresas. Pero, como les decía, esperemos a Durban. Nunca es tarde para una buena decepción multilateral. (Y, si no, pregúntenle al Ministro Sebastián, que recibió estas buenas noticias mientras firmaba un nuevo paquete de ayudas al carbón, responsable del 50% de las emisiones en España. Eso es lo que adoro de este Gobierno: su desparpajo.)

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Porqué los ministros de inmigración deberían haberse hecho un hueco en la Conferencia del Clima de Cancún

Si les gusta viajar, alegren esa cara. De acuerdo con el Tyndall Centre for Climate Change Research, la esclerosis de la comunidad internacional en la lucha contra el calentamiento global (un futuro de +4ºC) disparará los desplazamientos internos y las migraciones forzadas. En concreto, cerca de 1.000 millones de personas se verán obligadas a abandonar sus hogares a lo largo de los próximos 90 años. De la que salen, muchos de estos desplazados verán sus países devastados por inundaciones, sequías interminables y conflictos alrededor de recursos escasos como el agua y la tierra productiva.

El informe fue presentado esta semana en Cancún, en una Conferencia del Clima que brillará con luz propia en el Museo de las Oportunidades Menguantes. Las expectativas se han ido reduciendo de tal manera que lo que hace sólo dos años parecía intolerable se acepta hoy con un pragmatismo que escandalizaría al mismísimo Kissinger.

Muchos ven en este gráfico una especie de traductor universal Google del estado de las negociaciones (refleja el caso británico, así que multipliquen la brecha por cuatro en el caso de España y similares):


Es probable... pero profundamente miope. En realidad, no hay modo de representar las variables económicas, sociales y políticas del próximo siglo con independencia de las medioambientales. Cuanto antes nos demos cuenta antes dejaremos de perder el tiempo y centraremos las negociaciones en lo que sí es posible salvar antes de llegar al pacto global.

Mientras tanto, vayan preparando las maletas.

martes, 30 de noviembre de 2010

Todo lo que usted quiso saber sobre Cancún y nunca se atrevió a preguntar.

Después del desahogo de ayer, comparto con ustedes algunos vínculos útiles para entender las claves de la Conferencia del Clima en Cancún. La mayor parte de ellas están robadas del blog de Duncan Green:

- Miquel Muñoz, experto español en CC, les ofrece en esta entrada de Triple Crisis todo lo que deberían saber sobre la Cumbre, sus expectativas y sus antecedentes.

- The Economist hace un irreverente repaso del estado y retos de la adaptación al cambio climático. No se queden con los titulares: hay escenarios mucho peores que otros (pero todos exigirán una adaptación para lo que no siempre tendrán recursos).

- Si vive usted en país de nombre impronunciable y no se asustó lo suficiente con la entrada de ayer, échele un vistazo a este gráfico que publica el último informe de UNCTAD sobre Países Menos Adelantados. Para las regiones más pobres del planeta, la recurrencia de shocks climáticos en 2000-2010 se ha multiplicado por cinco con respecto a los años 70. Delicioso.


- Y, para los que tengan tiempo y ganas, todos los detalles de uno de los asuntos que más interesan a los países pobres en estas negociaciones: El Fondo del Clima para hacer frente a los casi 200.000 millones de dólares anuales que costará la mitigación y adaptación al CC en los próximos años. Gentileza de mis colegas de Oxfam.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Comienza la Conferencia de Cancún sobre Cambio Climático: es hora de hablar de la independencia de Cataluña

Amodorrados lectores: hordas de funcionarios, científicos y activistas (¿conferenciará Aznar en esta cumbre, ahora que es verde?) se dan cita a partir de hoy en las playas de Cancún para beber combinados y detener el calentamiento global. Que San Cucufato les ilumine.

Por si no tienen ustedes la suerte de estar allí, les propongo que entren en calor echándole un vistazo a este gráfico animado (que no 'animado gráfico') del servicio meteorológico británico sobre las consecuencias del calentamiento global de 4ºC hacia el que trotamos alegremente. (Una sugerencia: desactiven todas las pestañas de la parte inferior izquierda y vayan activándolas después una a una... e imagínense que viven en uno de esos países tan divertidos rodeados de círculos de colorines.)

Asusta, ¿verdad? Pues no se preocupen. Tras los resultados de las elecciones catalanas de ayer, cualquier asunto menor como el cambio climático quedará arrinconado para que podamos hablar largo y tendido de temas realmente importantes y futuristas, como la independencia de Cataluña y el modo en el que este conflicto atávico y trascendente rompe el corazón de patriotas a un lado y otro del Ebro. Todo lo demás puede esperar (y esperará, no les quepa la menor duda).

jueves, 21 de octubre de 2010

Apuntes rápidos sobre el nuevo gobierno Zapatero

[Disculpas por adelantado a los lectores no interesados en la política española. No les culpo.]

- A estas alturas de la legislatura podemos esperar pocas novedades sustanciales en las políticas de desarrollo. A menos que se produjese un sorprendente cambio en la Secretaría de Estado del ramo, lo previsible es que la Ministra Jiménez haga poco por detener el deterioro galopante de las instituciones y los presupuestos de cooperación internacional. Continúa la desbandada de cargos y cabezas. 

- Es posible, sin embargo, que las afinidades geográficas del ministerio se vean alteradas. Moratinos no solo se hizo famoso por sus querencias con Oriente Próximo y África, sino también por no haber hecho un solo viaje a América Latina fuera de las cumbres iberoamericanas. Jiménez, como María Dolores Pradera, tiene a América en el corazón. 

- Pajín fue una buena Secretaria de Estado de Cooperación, que comprende y apoya la importancia de este asunto. Sólo cabe esperar que utilice su influencia en el Consejo de Ministros, aunque sea a distancia.

- Rubalcaba, el nuevo hombre fuerte, no solo es el látigo de ETA, sino también de los inmigrantes indocumentados. Mucho me temo que la reputación de Valeriano Gómez como un potencial contrapeso a la cabalgadura libre de Economía no alcance a las políticas de inmigración, parte de las cuáles corresponden a su cartera. Con un desempleo disparado, las elecciones locales por medio y la oposición soltándose la melena, lo mejor que podemos esperar en este ámbito es no parecernos tanto a Berlusconi. Los tiempos en los que Zapatero y Caldera abrieron la puerta a un debate sensato (y europeo) sobre el futuro régimen migratorio son parte de un pasado cada vez más borroso.

- Se me saltaron ayer los lagrimones cuando supe que Elena Espinosa dejaba el Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino. El modo en el que esta buena mujer se ha plegado a los peores privilegios continuistas de la elite agraria española pasará al Museo de las Políticas Fallidas. En el camino, claro, se han quedado los compromisos de España con el medio ambiente y con la agricultura familiar. Para quienes nos hemos lamentado cada día de la derrota política de Cristina Narbona, la entrada de Rosa Aguilar supone una esperanza... ¿o no? Personalmente, me gusta tanto como a cualquiera, y entiendo el golpe de efecto que supone tenerla en el Gobierno. Pero no conocemos sus intenciones en este ámbito, así que tiene poco tiempo para demostrar que este ministerio es algo más que el Club de Fumadores de los sindicatos agrarios. Nos jugamos demasiado en las negociaciones post-Kyoto, por poner un solo ejemplo.

- El hecho, amiguitos, es que éste es el conjunto de individuos más sólido que ha poblado el Consejo de Ministros desde 2004. Uno no puede evitar pensar cuántos disgustos nos hubiésemos ahorrado si este plantel hubiese llegado antes. La presencia de Gómez, Pajín, Aguilar y Jaúregui (soy fan) augura un Gobierno más equilibrado ideológicamente que el anterior en materia de políticas sociales y lucha contra la pobreza. La mala noticia es que el Presidente sigue siendo el mismo, pero incluso él puede cambiar. Fíjense si no en Aznar, que ahora es verde.

martes, 19 de octubre de 2010

Aznar como Hulk

La noticia está corriendo como la pólvora entre los medios conservadores: José María Aznar -ex-presidente, agitador y esteta- ha sido designado director del consejo asesor del Global Adaptation Institute, una nueva organización no gubernamental que defiende y financia la adaptación de los países pobres al cambio climático.

Qué raro... Este servidor de ustedes tuvo oportunidad de escuchar al Sr. Aznar hace algunos meses, durante su charla con estudiantes y profesores de la Kennedy School de Harvard, en la que su escepticismo climático fue uno de los asuntos estrella. No entro en demasiados detalles, pero espetarle a algunos de los científicos e investigadores más reputados del país que "el Sáhara ya era un desierto hace 2.000 años" no contribuyó mucho a fortalecer la credibilidad de sus argumentos. [En realidad, siempre he pensado que las exóticas posiciones políticas de Aznar son muy discutibles pero legítimas... salvo en el tema del cambio climático, donde sus fundamentos científicos son equiparables a los de quienes piensan que el mundo fue creado por Dios hace 6.000 años, junto con Adán y Eva.]

Entonces, ¿qué ha ocurrido? ¿de dónde viene esta transformación? ¿estamos presenciando el nacimiento de un nuevo filántropo global, verde y musculado? Este blog no se arredra y les sugiere tres posibles teorías, todas ellas inventadas a partir de la información más fiable:

1) El consumo continuado de esteroides y las horas de spinning han afectado su entendimiento. Podemos esperar en cualquier momento una declaración a favor de la Tasa Robin Hood.

2) El Global Adaptation Institute remunera generosamente a sus asesores y garantiza las oportunidades de negocio para las empresas involucradas. Y les aseguro que en el campo de la adaptación el negocio es mucho y creciente.

3) El Global Adaptation Institute es algo más de lo que parece a primera vista. La escasa información disponible sobre sus actividades (su dirección web remite directamente a esta página de relaciones públicas) habla de la necesidad de adaptarse a un "entorno cambiante", pero no entra en ningún momento en el aspecto más delicado de las negociaciones sobre adaptación al cambio climático: quién es responsable de esta crisis y, por tanto, quién debe ponerle fin y financiar sus consecuencias.

Líbreme San Cucufato de ser malpensado, pero no sé por qué creo que el fichaje de José María Aznar está más relacionado con las dos últimas razones que con la primera. En países como EEUU, la pelea alrededor del cambio climático, su origen y su respuesta alcanza proporciones épicas y mueve intereses políticos y económicos formidables. El tiempo nos lo dirá. Mientras tanto, demos la bienvenida a nuestro nuevo aliado. No veo el momento de que ponga su afilada lengua al servicio del activismo climático.

¿Y si comprásemos Luxemburgo?

Durante los próximos meses van a leer en este blog entradas cada vez más frecuentes acerca de los retos del desarrollo en un mundo de recursos naturales limitados. La producción agraria global ha ido creciendo durante décadas, impulsada por un incremento del rendimiento y una expansión de la tierra cultivable. Y aunque la cosecha de 2008 fue la más grande de la historia, en siete de los ocho años que transcurrieron entre 2000 y 2008 el consumo mundial estuvo por encima de la producción.

Deberíamos leer estos datos como la señal de alarma sobre los problemas que vendrán: existe una demanda global creciente para unos recursos agrarios cada vez más limitados. Un mundo en el que el consumo de proteínas y calorías continuará creciendo a medida que crezca el número y el ingreso medio de la población mundial (9.200 millones de habitantes en 2050, según la ONU) y en la que los compromisos de reducción de emisiones obligarán a producir de forma radicalmente diferente (hoy cerca de un 20% de las emisiones de gases de efecto invernadero proceden de la producción agraria). 

La escasez y los límites naturales determinarán en poco tiempo la producción global y el acceso a los alimentos. No es exagerado decir que el hambre del futuro dependerá en gran parte de tres recursos escasos: la tierra, cada vez más disputada; el agua, cada vez más escasa; y el CO2, cuyas emisiones deberán reducirse de forma dramática en los próximos años. Lo que hagamos en estos asuntos definirá en parte la estabilidad y la prosperidad del planeta.

Y, para abrir boca, les propongo la lectura de esta concisa descripción del problema de la apropiación de tierras, un asunto del que, desgraciadamente, oiremos hablar cada vez más: ¿Qué es la apropiación de tierras y por qué nos debe preocupar? Esta escrita por mi colega Duncan Pruett, que dirige el trabajo de Oxfam en esta ámbito. El comienzo es sugerente:
Imagina que una única empresa compra de una sola tacada una superficie comparable a la de Hampshire o Luxemburgo, o la mitad de la Toscana, o Maryland, o Schleswig Holstein. Imagina que antes de comenzar a cultivar, probablemente colza, corta todos los bosques sin consultar con nadie y expulsa a los agricultores y otros habitantes de la zona.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Magnates Sin Fronteras; Aquí no lloverá, pero allí se están pegando tiros; Imbécil, utópica, inútil, populista; El blues más improbable: vínculos que me gustaron

- La lógica es similar en todos los casos: juntan sus primeros 5.000 millones de dólares y ¡venga...! ¡a repartir! Gates, Buffet, Slim y otros magnates han entrado en el debate sobre el desarrollo con armas y bagajes. Esta provocativa pieza del Wall Street Journal defiende que lo mejor que podrían hacer por los países pobres es volver a sus negocios.

- Los efectos del cambio climático no se notan únicamente en su terraza. Alex Evans explica en esta entrada porqué ya no es posible analizar los conflictos del mundo sin considerar el calentamiento global y la escasez de recursos naturales. (La versión completa de su informe, que ha elaborado para el próximo Informe de Desarrollo Mundial del BM, está disponible aquí).

- Xavier Vidal-Folch desmonta en su columna de hoy los principales argumentos en contra de la tasa sobre las transacciones financieras internacionales. Lectura obligada para los miembros de la Asociación Española de la Banca, que tantas buenas oportunidades de callarse han perdido esta semana.

- Y, finalmente, esta joya para frikies de las políticas de desarrollo. Es un blues sobre los APE (acuerdos comerciales que la UE negocia con países de África, Caribe y Pacífico), pero no estoy seguro de que se trate de una herramienta de campaña. Más bien es una especie de trovarización de un policy paper, incluyendo tecnicismos, siglas y toda la jerga que los adorna. Una verdadera pieza kitsch, que investigadores y lobbystas apreciarán en lo que vale...

martes, 27 de julio de 2010

Recuerdos de Copenhague; The good, old-fashioned periodism; No matarás (aunque construyas escuelas y hospitales); Miradas de Internacional: vínculos que me gustaron

- Quizás alguno de ustedes recuerde que hubo un tiempo en el que el calentamiento global era considerado por nuestros gobiernos un problema. Los más mayores podrán incluso rememorar la Conferencia del Clima en Copenhague, allá por 2009. Pues bien: para ustedes, nostálgicos y carrozas, vayan esta pieza de Mathew Lockwood en la que resume dónde estamos y qué opciones tenemos. Su blog, Political Climate, es un 'must' para los frikies del cambio climático.

- Me he ido aficionando a la página de Project Syndicate, un foro en el que analistas de todo pelaje publican sus artículos de opinión (que luego aparecen en la prensa tradicional y digital). Si, como yo, padecen ese inconfesable vicio de leer el periódico como quien lee su propio obituario, disfrutarán de sus contenidos. No esperen encontrar radicales anti-sistema -de esos que hoy lucen calva y melena-, pero sí algunos observadores lúcidos como Dani Rodrik, Jeffrey Sachs, Shlomo Ben-Ami, Peter Singer o Joseph Nye.

- Siempre he considerado que la democracia y el buen gobierno son tan imprescindibles para el desarrollo como el crecimiento económico y la redistribución de la riqueza. En estos pagos, la organización que viene siempre a la cabeza es Transparencia Internacional (y por buenas razones). Pero quizás les interese conocer también el trabajo de Global Integrity, fundada hace pocos años por el periodista estadounidense Charles Lewis. Lo más atractivo de su descripción: "somos una agencia de investigación, a medio camino entre la academia y el periodismo". Su trabajo da buena fe de ello.

- Finalmente, me gustaría llamar su atención sobre un proyecto muy poco común: la página Miradas de Internacional. Se trata de de un blog colectivo en el que varios analistas ofrecen piezas breves sobre política internacional. Lo llamativo del asunto no es que se hayan organizado para cubrir todo tipo de temas y regiones, o que publiquen con una regularidad envidiable y un estilo sobrio y directo. Lo que llama la atención es que la mayor parte de los autores son estudiantes o licenciados muy recientes. Qué quieren que les diga... resulta muy esperanzador.

viernes, 2 de julio de 2010

Más sobre África; Vicios de economistas; Paul ha escrito un libro (otra vez); Revolucionarios sugerentes: vínculos que me gustaron

- Mi club de fans de Cochabamba me ha hecho notar que hablo mucho de África y poco de América Latina. Lo sé y lo siento. Procuraré corregirme en las próximas semanas. Mientras tanto, ahí van tres interesantes píldoras sobre el territorio que se extiende alrededor de los estadios que ven ustedes en la tele: Fátima Valcárcel y Gonzalo Sánchez-Terán publican dos estupendas piezas a propósito del Mundial y de los tiranos Obiang y Bongo (ambas en FronteraD, esa revista que deben colocar cuanto antes en su carpeta de 'favoritos').

Me gustó también este gráfico interactivo que publica el FT sobre la calidad de los gobiernos africanos. Está elaborado por los investigadores de la Fundación Mo Ibrahim, pero su autor original es el profesor de Harvard Robert Rotberg, un personaje fascinante a quien tuve oportunidad de conocer bien. No tienen que estar de acuerdo con sus opiniones, pero no pierdan la oportunidad de ver y escuchar aquí a este espléndido orador.

- ¿Padece usted el vicio inconfesable de las estadísticas macroeconómicas? ¿acostumbra a cuajar sus conversaciones de café con términos como "sustitución de importaciones" o "productividad"? ¿sabe que Schumpeter no era un futbolista de Munich?: ésta es su página. Dani Rodrik es un economista brillante al que merece la pena seguir (aunque no escuchar: tiene las dotes de orador de un armadillo). Se prodiga poco en su blog, pero las últimas entradas polemiza de forma interesante sobre el fracaso del Consenso de Washington. Quizás les interese.

- Y hablando de economistas, ya está aquí el nuevo libro de Paul Collier (autor del sugerente Bottom Billion), que a este ritmo de publicaciones va a alcanzar a Barbara Cartland. Esta vez toca el tema del cambio climático y su impacto en el desarrollo. Ya se habrán dado cuenta de que ningún ensayista que se precie puede presentarse en sociedad sin haber escrito sobre este asunto. El problema, al parecer, es que en este caso Paul patina de forma ostensible. Pueden consultar aquí el análisis de D. Green y aquí la crítica demoledora de The Guardian. Después de esto dudo que me lea el libro, pero quizás alguno de ustedes lo haga y quiera enviar un comentario a este humilde foro.
[La foto es de Barbara Cartland, no de Paul Collier, que tampoco es el que aparece a su derecha.]

-  Y, finalmente, un toque revolucionario. Debo confesarles que los izquierdistas de la divina pomada (tipo Ignacio Ramonet) me aburren e irritan a partes iguales, pero reconozco que este vídeo de Daniel Cohn-Bendit en el Parlamento Europeo merece la pena. Si no lo han hecho ya, disfruten del efecto que produce lo evidente cuando nos lo muestran. [Gracias al blog de Irene Milleiro por la pista.]

viernes, 7 de mayo de 2010

El poder de la palabra; Otro clima es posible; ¿Cuándo se resolvió la tragedia de Haití?; FMI dixit; Arizona, baby: vínculos que me gustaron.

Hace algún tiempo que no comparto con ustedes, disciplinados lectores, algunas de las lecturas cibernéticas que me han llamado la atención. Ahí van unas cuantas para su uso y disfrute:


- Una de las virtudes que más envidio en la educación anglosajona es el cultivo de la oratoria. Desde hace algún tiempo, la iniciativa TED concita a oradores de todo el mundo para hablar de los asuntos más variopintos en menos de un cuarto de hora y sin el apoyo de ningún papel. Asómense a este balcón fascinante, en el que también se habla de pobreza. (Las presentaciones son en inglés, pero existe la posibilidad de verlas con subtítulos.)


- Oxfam estuvo presente en la Cumbre Climática de Cochabamba. Aunque Evo Morales hizo lo posible por caricaturizar la reunión con una exótica vinculación entre los transgénicos, la homosexualidad y la alopecia, el hecho es que en Bolivia se dijo mucho más que eso (y lo mejor: lo dijeron otros). Léanlo en el blog de Oxfam Internacional.

- Chris Blattman nos recuerda lo previsible: Haití está desapareciendo del mapa (de los medios americanos). ¿Y del de la prensa en español?


- Duncan Green incluye varios temas interesantes en su blog de los últimos días: les recomiendo especialmente un par de entradas sobre el FMI (aquí y aquí), al que la crisis ha convertido en el Lázaro de las instituciones internacionales. También recuerda Duncan que el Banco Mundial acaba de anunciar que su espléndida fuente de estadísticas está ya disponible online de forma gratuita. ¡Tres hurras por Bob!

- Y Arizona, naturalmente. Aunque su entusiasmo por las detenciones arbitrarias no se diferencia tanto del que despliega nuestro Ministerio del Interior, hay algo en ese toque cowboy que lo hace más auténtico. De entre las muchas cosas que se han escrito últimamente sobre este asunto, les recomiendo una pieza de Foreign Policy sobre las peores leyes de inmigración del mundo. Verán que hay desiertos tan áridos como el de Arizona.

lunes, 5 de abril de 2010

Nueve límites planetarios

De la revista científica Nature, sobre el artículo que publican Johan Rockstrom y otros científicos en su número de septiembre de 2009 (ver artículo y comentarios aquí):
Para evitar cambios medioambientales catastróficos la Humanidad debe permanecer dentro de unos 'límites planetarios' definidos para una serie de procesos sistémicos esenciales de la Tierra. Si uno de esos límites es superado, entonces los niveles de seguridad para otros procesos también podrían verse seriamente afectados.
Si esto es cierto, el análisis de estos científicos (que pertenecen al Stockholm Resilience Center) muestra una fotografía inquietante: ya hemos superado tres de las siete barreras para las que existen datos, incluyendo el calentamiento global galopante, y en otras dos nos acercamos peligrosamente a los límites de la seguridad. En todos los casos existe una intervención directa del ser humano.


La lección de este gráfico es triple: (1) la sostenibilidad del planeta se juega en un campo complejo y diverso, que va más allá del cambio climático pero que está muy ligado a éste; (2) no es posible hacer una única cosa: nuestras acciones (u omisiones) en un ámbito tienen implicaciones en otros, y estamos obligados a considerar el conjunto del sistema; y (3) no es posible hablar de desarrollo (seguridad alimentaria, servicios esenciales, migraciones, economía internacional, etc., etc.) en ausencia de estas restricciones, que alteran por completo el equilibrio de riesgos y oportunidades en el que nos hemos desenvuelto hasta ahora.

(Y aquí, gentileza de mi colega Kate Raworth, un vídeo del bueno del Prof. Rockstrom presentando su tesis de forma clara y contundente.)